La Comisión Europea ha presentado una propuesta de Directiva para endurecer de forma inédita la respuesta penal frente al tráfico de armas de fuego en la Unión Europea, incorporando por primera vez la criminalización de los planos utilizados para fabricar armas mediante impresión 3D. El objetivo declarado es cerrar los vacíos legales entre Estados miembros y adaptar el Derecho penal europeo a un contexto de amenazas crecientes, alimentadas por nuevas tecnologías.

