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Presentada propuesta de Ley que busca dar marco legal al ejercicio profesional de la Criminología en España

Presentada propuesta de Ley que busca dar marco legal al ejercicio profesional de la Criminología en España

El Congreso de los Diputados estudia una Proposición de Ley destinada a regular el ejercicio profesional de la Criminología en España y de los peritos judiciales criminólogos.

La iniciativa, impulsada desde diferentes ámbitos académicos y profesionales, pretende establecer las condiciones para el reconocimiento oficial de esta disciplina, identificar sus funciones específicas y delimitar los requisitos para el ejercicio de una profesión que, hasta ahora, carecía de una regulación clara pese a su creciente importancia en los sistemas de seguridad y justicia.

La futura normativa tiene como objetivo garantizar la adecuada integración de los criminólogos en los ámbitos público y privado. Su participación es esencial en tareas de prevención, intervención, investigación y evaluación de la criminalidad, así como en el desarrollo de políticas de seguridad basadas en la evidencia científica. Además, busca ofrecer seguridad jurídica tanto a los profesionales como a la ciudadanía, asegurando que quienes ejerzan esta función cuenten con la cualificación académica requerida, es decir, la titulación universitaria en Criminología.

La Criminología, entendida como la ciencia que estudia el fenómeno delictivo, sus causas, las víctimas y los mecanismos de control social, se presenta como una herramienta indispensable para la comprensión integral del crimen. Su campo de acción va más allá del enfoque meramente punitivo, incorporando una visión multidisciplinar que analiza factores individuales, sociales y estructurales con el fin de diseñar estrategias eficaces de prevención.

Uno de los puntos centrales de la nueva regulación es la definición precisa del papel del criminólogo en el ámbito judicial. El profesional de la Criminología no solo contribuye al análisis de patrones delictivos o a la elaboración de perfiles criminales, sino que también desempeña un papel crucial como perito judicial. En esta función, el criminólogo actúa como auxiliar de la administración de justicia, aportando informes técnicos y científicos que ayudan a jueces, fiscales y abogados a interpretar y contextualizar conductas criminales, valorar riesgos de reincidencia o evaluar entornos criminógenos.

Desde la aprobación del Real Decreto 858/2003, que reconoció el título de Licenciado en Criminología, y la instauración del Grado en 2008, la disciplina ha avanzado notablemente en el ámbito académico. Sin embargo, su falta de regulación profesional ha limitado su desarrollo pleno, dificultando la creación de plazas específicas y la participación de criminólogos en procedimientos judiciales, penitenciarios o policiales.

Con esta ley, se busca consolidar una profesión cuya aportación resulta esencial para una democracia avanzada. La regulación del ejercicio profesional de la Criminología permitirá fortalecer la prevención del delito, mejorar la protección de las víctimas y ofrecer a la sociedad servicios basados en el rigor científico y en la ética profesional.

Contenido y objetivos de la ley.

La futura norma se concibe como una respuesta a una demanda histórica del colectivo criminólogo, que reclama seguridad jurídica y un estatuto profesional claro. Regulará el acceso a la profesión, vinculándolo de forma expresa a la posesión del título universitario oficial de Licenciatura o Grado en Criminología, o su equivalente homologado, como requisito indispensable para ejercer.

Además, la ley establecerá los ámbitos de actuación del criminólogo en la administración pública y en el sector privado, fijando criterios de calidad, códigos deontológicos y un régimen disciplinario para proteger tanto a los profesionales como a la ciudadanía. Se prevé también su incorporación explícita a ofertas de empleo público en áreas como prevención del delito, reinserción, atención a víctimas, mediación, seguridad pública y análisis de la criminalidad.

La Criminología como ciencia aplicada.

La Criminología se define como una ciencia interdisciplinar que estudia la delincuencia, a las personas y contextos implicados, a las víctimas, el control social y el funcionamiento de los distintos agentes del sistema penal. Su enfoque actual supera la visión puramente punitiva, integrando perspectivas preventivas, sociales y restaurativas para comprender las causas de la delincuencia y mejorar las respuestas institucionales.

Esta perspectiva científica permite elaborar diagnósticos basados en evidencia, analizar patrones delictivos, evaluar riesgos de reincidencia y diseñar políticas de seguridad más eficaces y respetuosas con los derechos fundamentales. La regulación profesional busca precisamente garantizar que estas funciones se desarrollen por personas debidamente cualificadas y sujetas a estándares éticos rigurosos.

Función del criminólogo como perito judicial.

En el ámbito judicial, el criminólogo adquiere una relevancia particular como perito judicial, aportando al juez y a las partes informes especializados sobre la criminalidad, los factores de riesgo, la victimización y la probabilidad de reincidencia. Su labor pericial se basa en métodos científicos de análisis de la conducta delictiva, evaluación de contextos, estudio de trayectorias criminales y valoración de programas de intervención

Entre sus funciones como perito se incluyen, entre otras: la elaboración de informes criminológicos para procesos penales y civiles, la evaluación del riesgo de revictimización, el análisis de entornos criminógenos y la propuesta de medidas de prevención e intervención individualizadas. De esta manera, el criminólogo-perito se convierte en un apoyo técnico esencial para la judicatura, al complementar la prueba policial y forense con una lectura integral del fenómeno delictivo.

Diferencias entre criminologo y criminalista.

Un criminólogo y un criminalista trabajan con el delito, pero desde enfoques muy distintos.

Qué hace un criminólogo

    - Estudia el delito como fenómeno social: sus causas, consecuencias, quién delinque, quién sufre el delito y cómo responde la sociedad y el sistema penal.

    - Se centra en el por qué del delito: motivaciones, factores de riesgo, contextos sociales, trayectorias delictivas, prevención y rehabilitación.

    Trabaja en ámbitos como: diseño de políticas de prevención, análisis de criminalidad, tratamiento penitenciario, atención a víctimas, mediación, seguridad pública o como perito judicial elaborando informes criminológicos.

Qué hace un criminalista

    Se ocupa del análisis técnico y científico del delito concreto ya cometido.

    - Se centra en el cómo, cuándo, con qué y quién: escena del crimen, huellas, rastros, ADN, balística, documentos, etc., para reconstruir los hechos e identificar al autor.

   - Suele trabajar en laboratorios forenses o unidades de policía científica, aplicando métodos de criminalística para aportar pruebas a un procedimiento judicial.

Diferencia esencial

    El criminólogo tiene una visión global y preventiva: estudia patrones y causas para reducir la delincuencia y mejorar las respuestas del sistema.

    El criminalista tiene una visión técnico-forense y reactiva: analiza indicios de un caso concreto para esclarecerlo y aportar pruebas al juez.

El Perito judicial criminólogo y el perito judicial criminalistico.

Un perito judicial criminólogo y un perito judicial criminalista cumplen funciones diferenciadas en los procesos judiciales, aunque ambos pueden intervenir como expertos en causas penales.

Perito judicial criminólogo

   -  Analiza causas, motivaciones, consecuencias y dinámicas sociales del delito y la criminalidad.

    - Realiza informes periciales sobre patrones delictivos, perfiles criminológicos, riesgo de reincidencia, impacto en la víctima o propuestas de intervención social y prevención.

    - Su trabajo facilita la interpretación integral de conductas delictivas por jueces y tribunales.

    - Debe tener título universitario oficial de Grado o Licenciatura en Criminología, requisito generalmente exigido para figurar en listados de peritos judiciales habilitados.

Perito judicial criminalista

    - Se encarga del análisis técnico-forense del delito concreto: estudia escenas del crimen, recolecta pruebas materiales (huellas, ADN, balística), reconstruye hechos y aporta evidencias que ayuden a esclarecer la comisión del delito.

   -  Actúa como experto en laboratorios y puede intervenir en reconstrucción de crímenes complejos, facilitando pruebas objetivas a jueces y fiscales.

    - Suele requerirse formación universitaria en Ciencias Forenses, Criminalística, Química, Biología, Medicina, Ingenieria o titulaciones afines, además de cursos de especialización forense.

La propuesta de Ley, se puede descargar en el enlace.